Explorar e innovar requiere de espacio, de un poco de aire para poder respirar. Para lograrlo en el entorno organizacional, es necesario considerar tres aspectos fundamentales:
1. Abandonar los “microrreinos” departamentales
Ser flexible es abandonar los “microrreinos” o “guetos” departamentales para buscar mejores conexiones que realmente agreguen valor.
2. Evitar la trampa del micromanagement
La “micro-cooperación” en cosas pequeñas, intrascendentes o poco alineadas a la estrategia, produce micromanagement. Lo que es peor: genera la falsa sensación de que se trabaja duro cuando, en realidad, no se avanza hacia ningún lado.
3. Proteger la curiosidad y la cultura interna
A los curiosos y a quienes buscan el cambio no se les puede dar “latigazos emocionales” por pensar diferente. Para permitir el cambio y la innovación, la cultura interna debe sentir y conectar con lo que está pasando a su alrededor.






