A 25 años de la caída del mayor símbolo de la separación humana, el “Muro de Berlín” debe hacernos recordar siempre que debemos re-inventarnos cada día. Todavía siento las imágenes en 1989 de la incontrolable alegría de alemanes al reencontrar a sus seres queridos, y la rebeldía al destruir cada pedazo del símbolo comunista de la infamia que separó por casi tres décadas a Berlín.

Luego mi propia rebeldía veía con admiración e incredulidad un concierto por la reunificación alemana llevado a cabo en un terreno entre la Potsdamer Platz y la Puerta de Brandenburgo. 450.000 personas literalmente lloraban con las notas de “The Wall” de Roger Waters y otros muchos artistas. Nada más oportuno…

Pero, y ahora? que estamos haciendo cada día para la unificación de nuestras familias? o la unión con nuestros compañeros de trabajo? o de un activismo necesario para lograr derribar esos “muros” que todavía desgarran a la humanidad todo el tiempo: el egoísmo, el autoritarismo, el ego, la falta de comunicación, el quitarle valor a otro…

Diego Ignacio Montenegro

Diego Ignacio Montenegro

No siempre estuve involucrado con el marketing y la gestión. Realmente podríamos decir que fue un proceso de “descubrimiento”, de “iluminación forzada”. Si debo hacer una auto-presentación, tendría que recurrir a un esfuerzo separado por zonas temporales o épocas que tienen una amplia relación con los ciclos de mi vida. El ejercicio debería ser simple (o vamos a tratar de hacerlo!) y necesariamente debe quedar incompleto. El llenar esos espacios dependerá de cada uno de los lectores, críticos, argumentadores y consejeros de DiegoIgnacioMontenegro.com, que más que un blog de marketing trata de ser una experiencia en “las entrañas empresariales”, en todos aquellos elementos profundos de cambio que estamos experimentando.

No-thinking. No-phone. No-drugs.

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