Huir del falso consenso o del servilismo es clave si quiere realmente aportar dentro de una tribu —que no es un simple grupo— de trabajo:
1. Rechazar la presión de grupo
Rechace cualquier decisión que no hubiera tomado de manera individual solamente porque existe presión del grupo. O al menos, piénselo varias veces. No lo haga por ego, sino porque realmente parece una idea estúpida.
2. Buscar empatía, no simpatía
Escape a tiempo de los miembros de un “equipo” que quieren ser simpáticos para ganar algo. Busque a los empáticos, a los que realmente “abrazan” la preocupación de los otros para resolver algo importante.
3. Proteger lo valioso y lo único
Lo valioso es único. Por eso, existe presión para eliminar del equipo al que se ve raro o protesta alineado a un propósito; a aquel que no se parece en la personalidad o en los intereses a la mayoría.






