Cuando preguntan durante las sesiones de Deep Strategy qué es lo más importante en estrategia, siempre contestamos que la cultura organizacional. El razonamiento es simple, pero claro:
1. El sistema operativo de la estrategia
La cultura es el sistema operativo de la estrategia. Sin ella, se avanza en lo operativo, pero se carece de la fortaleza que permite la durabilidad.
2. Romper con el sesgo de autoridad
Una buena cultura debería romper los sesgos de dirección que aparecen frecuentemente. El más difícil es el “sesgo de autoridad”, que permite a un “líder disfrazado” decir que existe respeto por las opiniones de otros, aunque piensa que él tiene la verdad absoluta.
3. Evitar el peligro del falso consenso
Si el equipo no está preparado para enfrentar a esa “autoridad”, se produce el efecto que causa la ruptura definitiva de la cultura e innovación: el falso consenso, que no es otra cosa que ratificar por miedo lo que dice el supuesto líder.






